
Hoy simplemente tengo ganas de escribir, de plasmar en un papel el porque de mi cara, el por que de mis ojos, el por que de mis miedos. Vivo cansado de tantas calles sucias que hay que limpiar y que sin saber el como ni el porque siempre me toca a mi el hacerlo. Pero he dado con una calle la cual es difícil de realizar, pues cuanto más limpio mas papeles me tiran y más sucia la veo. Es la calle más bonita que en la vida he visto y veré jamás, tenia los adoquines blancos de un blanco puro casi hacia daño mirarlo en pleno día y con los rayos del sol pues te cegaba los ojos. Los balcones que ella asomaban eran de colores muy vivos verde, azul, naranja,..., y todos muy bien combinados. Y el aroma..........., que aroma tenia la calle, olía a azahar, a hierbabuena, a jara, a fresco rocío, simplemente era embriagador. El sol aparecía por las mañanas y regaba a esta mi calle, como siempre pasaba primero por las mil y una florecillas que adornaban los balcones, incluso podías notar si te fijabas muy bien que se giraban y le saludaban desde sus pequeñas macetas, y acaba en todas esas pequeñas puertas blancas que también adornaban mi calle. Todo el mundo quería a mi calle, algunos incluso la fotografiaban y al igual que yo todo el mundo la cuidaba. Cuando llovía el aroma cambiaba y era más hermoso y embriagador si cabe, el olor a tierra fresca rondaba por toda la calle, cuenta la leyenda que el cielo bañaba a mi calle cuando la veía algo triste y apagada y de esta forma la besaba, pero como dicen en mi calle eso es leyenda barata.
Y ahora ¡ah ahora!, solo me preocupo yo de ella, yo y una anciana señora, pero ya no pasa viene el sol a saludar a las flores, pues se secaron ya todas, ya no llueve en la calle, por que ni los besos del cielo consiguen levantar el animo a mi amada calle, la gente ya no la quiere hacer fotos no la quieren cuidar, nadie viene ya a verla.
Aunque todo parezca estar mal, mi calle ahora es preciosa, ¿por que? os preguntareis. El sol que ahora la calienta, las flores que ahora tiene, los besos del cielo que la protege ahora que ella es fea y no tiene nada, la quieren mucho más que todo lo que antes tenia o creía tener, y a parte de todo esto aun a día de hoy la anciana señora y yo seguimos cuidando a la que siempre será mi calle, mi calle amada.
Y ahora ¡ah ahora!, solo me preocupo yo de ella, yo y una anciana señora, pero ya no pasa viene el sol a saludar a las flores, pues se secaron ya todas, ya no llueve en la calle, por que ni los besos del cielo consiguen levantar el animo a mi amada calle, la gente ya no la quiere hacer fotos no la quieren cuidar, nadie viene ya a verla.
Aunque todo parezca estar mal, mi calle ahora es preciosa, ¿por que? os preguntareis. El sol que ahora la calienta, las flores que ahora tiene, los besos del cielo que la protege ahora que ella es fea y no tiene nada, la quieren mucho más que todo lo que antes tenia o creía tener, y a parte de todo esto aun a día de hoy la anciana señora y yo seguimos cuidando a la que siempre será mi calle, mi calle amada.