martes, 22 de enero de 2008

Recuerdo


Postrada ante la orilla de lo que pensaba podría ser su ultimo día, miraba a su alrededor plasmando en su mirada aquella fantástica visión. Aunque sabia que nada había terminado, que aun tenia mucho que hacer, allí siguió respirando ese aire que para ella era embriagador. Rozaba con la yema de los dedos la arena que alrededor de ella tenía y pensaba en voz alta: ¡Cuando llegara ese día!
De su bolsillo roto saco un cigarro, se lo puso en la boca con sumo cuidado como si de algodón se tratara y se lo encendió. Miraba al horizonte con tristeza en sus ojos, temblaba cuando la brisa acariciaba su cara y pensaba en voz alta: ¡Cuando llegara ese día!
Aunque llena de vida estaba, muerta se sentía, el alma del pecho quería escapar cada vez que pensaba en sus caricias, de sus ojos brotaban lagrimas sin parar de recordar cada beso, el vello se erguía retrocediendo en su memoria al momento exacto en el cual sus cuerpos se fundían convirtiéndose en un solo cuerpo. De ellos emanaban gotas de sudor que se repartían la una a la otra, con cada movimiento se elevaban un poco mas y mas, hasta llegar al punto tan deseado por muchos y tan añorado por otros. Pero volvió a despertar, apago el cigarro en la arena saco del otro bolsillo una bolsita pequeña y ahí lo metió, miro al horizonte, de sus labios salió un suspiro mientras pensaba en voz alta: ¡Cuando llegara ese día! Recogió de la arena su abrigo y se marcho.
Jamás volvimos a verla, pero sabemos que ese día ya llegó.