sábado, 28 de febrero de 2009

La verdad.


Otra noche ciega, otra noche fría, otra pasando las horas sin cambios ni giros de manillas de reloj. Otra noche secando ríos, otra noche con ojos de luna y suspiros de estrella. Rozando la felicidad mis dedos estaban, injusto el silencio obligado, falsas mentiras repletas de verdad. Grandes estatuas caen antes los imprevistos. "Erar es de humanos" dijeron aquellos sabios, perdonar algo creído......, que triste el pensar en un suspiro que nunca llega a ser acariciado. La espalda al destino ya he dado no creo en su juego macabro. Ese sino que a mi me tiene preparado lo guarde fuerte y a buen recaudo que yo tardaré algunos años. Quitó de los labios la fruta mas fresca, de las manos estrellas recogidas con esfuerzo, del estómago dulces mariposas que arropaban cada milímetro y hacían girar, adentrandose en lo desconocido, al corazón.

Y ahora...., ahora solo hay matojos liosos enredados entre si, sin forma humana de desliarlos pues con cada nudo desatado más fuertes se hacen los demás y mas débiles al mimo tiempo. La solución esta en mis manos, pero tiempo no tengo, tampoco lo pido y se que haga lo que haga yo ya he perdido.