martes, 28 de abril de 2009

Una pequeña estrella...


Allá, a lo lejos, entre dos brillantes cuerpos celestes, se deja ver una tímida y pequeña estrella de mejillas rosadas. Aunque pequeña su brillo puede cegar los ojos de aquel que la mira. Duerme siempre en su nube favorita, esperado el momento de convertirse en algo más que una pequeña estrella. Las más sabias que a su lado permanecen, observan embobados y derraman agua sobre la tierra, el agua de la emoción. Nadie sabe si crecerá hasta llegar a ser un gran Sol, nadie sabe si llegará a formar parte de una gran constelación lo que si saben es que aun siendo pequeña siempre será.....una estrella.